
Gustavo Garzón, destacado literato ecuatoriano, desapareció forzadamente en el interior de nuestro país, pues los únicos antecedentes que se hallan son: que salió a cobrar un cheque y después de eso fue con un grupo de amigos a disfrutar en un bar, en el sur de la ciudad. El otro es que fue detenido en agosto de 1989, por encontrarse armas en el vehículo en el cual viajaba, a raíz de esto fue trasladado al Servicio de Investigación Criminal de Pichincha (SIC-P), donde fue torturado. Mientras permaneció detenido afrontó varios juicios en su contra por supuesta participación en el asalto a una entidad bancaria en la ciudad de Pimampiro, provincia de Imbabura. Su liberación se dio en septiembre de 1990.

Gustavo Garzón Guzmán desapareció en la madrugada del 10 de noviembre de 1990, después de la reunión con sus amigos no llegó a su domicilio, por lo que su familia lo buscó en “hospitales, clínicas e inclusive la morgue sin obtener resultado”. El 14 de noviembre de 1990, se realizó la primera publicación de prensa acerca de la desaparición de Gustavo Garzón y el 15 de noviembre, aparece una noticia refiriéndose tanto de la desaparición de Gustavo Garzón Guzmán como de dos personas más vinculadas a movimientos sociales: Hugo Leonardo Villegas y Lino Peña. El 16 de noviembre del mismo año la Comandancia General de la Policía envía un telegrama a todas las unidades disponiendo la búsqueda de Garzón Guzmán.
Contexto Político
A partir de 1983, año en que hace su aparición “Alfaro Vive Carajo” como organización política que impulsaba acciones armadas para la consecución de sus fines de cambio social, en Ecuador se establecieron políticas de Estado orientadas a reprimir la organización y protestas sociales y otras manifestaciones contrarias al gobierno, aún las provenientes de medios y periodistas independientes o aquellas surgidas de otros opositores políticos.
En el marco de la Ley de Seguridad Nacional se produjo la creación de estructuras de represión con ayuda internacional. Se registraron hechos como el asesinato de dirigentes y militantes de organizaciones sindicales, campesinas y políticas, y varias desapariciones forzadas.

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